By

Augusto y León Ferrari- padre e hijo

Filiación

Esta itinerancia  comienza en Salta muchos años antes de su concreción, todavía vivía León cuando al conmemorarse el bicentenario de la Batalla de Salta me pidieron que investigara qué había pasado con una obra de su padre, de 96 metros de largo por 11 de ancho que había realizado para el centenario de la misma. La pintura era valiosa debido a su realismo; Augusto realizaba extensas investigaciones previas a la realización de sus panoramas: Messina, Salta, Tucumán y Bahía Blanca, fueron realizados por él. Para la Batalla de Salta viaja a la ciudad, saca fotos en el terreno, retrata a personajes locales y él  mismo se registra montando un caballo brioso, realiza múltiples bocetos previos a la pintura que claramente diferencia como su obra.  Los panoramas o dioramas son trabajos de tamaños monumentales que él realiza con un par de  ayudantes, afines a los inicios de la fotografía y a la puesta escenográfica de principios del siglo XIX que respondían al deseo del hombre por atrapar la realidad y congelar el tiempo. De alguna manera anticipan lo que luego fue el cine como entretenimiento masivo o las increíbles instalaciones que realizan los artistas actuales sin saber que este formato les dio origen. Qué es obra y qué es boceto desde la mirada de Augusto y de León  nos establece un punto de partida para comprender los diversos momentos del arte que ambos transitan. En la obra de León difícilmente podremos establecer este tipo de categorías; las pruebas y experimentaciones son sus obras, sin poder establecer un claro límite, ya que aquí el proceso es la obra. Esto para Augusto era inadmisible; bocetos, fotografías y planos trazados a mano eran simples aproximaciones a lo que él estaba buscando.

11880318_10207422901156882_6556117924966376267_n 11887876_10207422901396888_1147479604560941037_n 11889559_10207422933357687_2283166546684778763_n 11908418_10207422902276910_3175680902656312920_n

Como diría Augusto “él era un hombre del renacimiento” que debió atravesar el siglo de las vanguardias, defendiendo sus intereses arraigados en el realismo, la investigación, el estudio previo. La fotografía entonces era un lenguaje menor, casi un boceto a mano alzada. Estas escenificaciones hoy nos develan una obra fotográfica de gran valor histórico y estético. El paso de la fotografía de mero registro a un lenguaje altamente cotizado dentro del mundo del arte nos permite descubrir en los bocetos de Augusto una obra maravillosa en sí misma. Su  pasión por la historia se evidencia en  la construcción de iglesias, que realizo no solo como sustento para su familia, sino que también le permitió  investigar al hombre desde su lado más sutil. La historia de la religión es la historia de los hombres y esto se demuestra en sus increíbles realizaciones: San Miguel en Capital, Los Capuchinos en Córdoba son apenas dos ejemplos de las múltiples obras y proyectos que realiza para la Iglesia Católica. Sin ser religioso esta etapa le permite profundizar en sus estudios  y continuar produciendo una obra que para él  solo se alcanzaba en estas grandes dimensiones. La investigación de la historia a través de la iglesia es algo que León continua desde diversos abordajes posteriores y es quizás una línea que podemos seguir para empezar a establecer este diálogo que hoy tenemos el placer de atestiguar. A simple vista pueden tener posiciones opuestas, pero en realidad ambos fueron observadores de la historia y la iglesia fue una plataforma para evidenciar su interés, profundamente arraigado en el ser humano.

11866344_10207422936277760_8724582281459352807_n  11928744_10207422936717771_8155535977060293879_n

Superar el prejuicio en la obra de León es casi obligatorio en este recorrido que nos lo muestra de manera estructural, al conocer la obra de su padre vamos descubriendo de donde proviene su fuerza, su convicción, su certeza. La calavera que abre el diálogo estaba en el estudio de Augusto, él la pinto varias veces ya aproximándose a la muerte, seguramente reflexionando con la pintura sobre ella. León interviene este objeto, para hablar desde un lugar muy personal sobre la muerte como estrategia política que involucra los intereses del capitalismo por sobre los intereses de los hombres. León transita otro tiempo del arte y de la historia, debe exiliarse durante la dictadura en Brasil; se acerca y se aleja  del arte durante algunos periodos donde no puede producir, luego su espíritu retoma su forma luminosa, potente, original que claramente él agradece como legado de su padre.

11863510_10207422936077755_4338390323399975829_n 11899792_10207422934357712_4363170971825306179_n

La crítica a las instituciones de León evidencia un profundo amor por el ser humano, la permanente estrategia de visibilización de aquellas prácticas llevadas a cabo en nombre de la iglesia ponen en contradicción todo su esquema de funcionamiento. León es una voz que habla por las múltiples víctimas de estos actos. Defensor de los derechos humanos que milita desde su obra, arremetiendo contra aquellas acciones humanitarias que simulan sus verdaderas manipulaciones a través de instituciones que se vuelven cómplices al aceptar los intereses materiales de unos pocos por sobre los intereses del ser humano como tal.

11887860_10207391778058824_3715336998539251854_n 11902572_10207391775898770_2189132350167039199_n 11906783_10207391802259429_7359821441636789546_n

Augusto fue un sobreviviente de su propia historia, hijo natural fue criado por una nodriza, en una aldea rural de Italia; tardíamente reconocido por su padre, un comerciante italiano que  aparece ya en su entrada adolescencia a darle su apellido.  Ferrari no responde a este modelo rural, sus múltiples y avanzados estudios no reflejan su niñez. Su padre aparece cuando él debía ir a la universidad y le exige estudiar arquitectura, ante sus profundos deseos de ir a la. Por lo tanto primero estudia arquitectura y luego realiza la carrera artística, este oficio obligatorio que le permitiera mantener a su familia él también se lo impone a su hijo. León estudió ingeniería antes de evidenciar algún interés por el arte. Muchas veces el ingeniero firmó los planos del arquitecto Italiano, que no había revalidado su título en Argentina, es casi una burla del destino que León haya firmado proyectos eclesiásticos. Pero es en realidad allí donde inicia sus propias obras que se acercan más al lenguaje  conceptual que a la realización técnica de su padre, esmerado por atrapar el realismo con sus gigantes interpretaciones de la historia y la religión. León aceptó tempranamente que él no tenía su misma destreza para el dibujo y la pintura,  menos para abordar tremendos trabajos de esmerada laboriosidad manual. Su propia historia lo lleva a abordar nuevos lenguajes, su presente lo increpa y lo acerca a una síntesis conceptual que refleja más un manifiesto crítico de su tiempo antes que una laboriosa pintura. El arte de León es claramente político,  sobre todo en sus inicios que están atravesados por la  formación en un colegio alemán durante la preparación de Hitler para la toma del poder y el plan de exterminio judío del nazismo, la experiencia de la dictadura y el exilio lo afectan directamente y el exorcismo del mal se lleva a cabo a través de sus collages, sus dibujos, sus manuscritos e intervenciones.

11866410_10207422860075855_7790041317633586828_n

León debió situarse en el presente, aunque  vuelve una y otra vez sobre la obra de su padre, la reinterpreta a través de la experimentación de nuevos lenguajes y nuevas tomas de posiciones político -ideológicas.

11917742_10207422874716221_7831621595106013308_n

El clan Ferrari  tiene como punto inicial a Augusto, un sobreviviente de su propia historia que logra revertir su destino, él mismo llega desde Italia con su hija Augusta, la historia se repite pero él la revierte, cría solo a su primer hija hasta la llegada de Celia, el gran amor que lo acompañaría durante toda su vida.  Desde Augusto se sienta un precedente familiar que instiga a investigar al ser humano, a fortalecer el vínculo y permanecer aún hoy  como un fuerte núcleo clánico, un conciábulo  que se extiende al presente a través de sus nietos y bisnietos, del amor y la re lectura de la obra de ambos.

10985497_10207422861475890_2848156869115607306_n 11892085_10207426907817046_7833036070249683998_n 11899836_10207422861155882_3017129476567659272_n

Ser testigo de este diálogo que se genera a través del cruce de la prolífica producción de ambos que hoy alberga la fundación que León creara antes de morir para preservar la obra de su padre, junto a la suya. Dice León que ya casi con noventa y cinco años su padre lo apoyo ante el repudio de sus obras; Augusto, el hombre del renacimiento tenía aún entonces la mirada lúcida puesta en el amor y la pasión por el conocimiento; podía incluso con casi un centenar de años discernir esta profunda convicción de las criticas de aquellos que preferían quedarse en la superficie de las formas.

11880489_10207391820979897_8495541446987424163_n 11890956_10207391831860169_5535377246328684478_n

Este diálogo es un acto de amor entre dos grandes hombres, padre e hijo, que atravesaron más de dos siglos  de arte con sus obras. El humor nunca estuvo ausente, aún en los momentos más oscuros la calavera que ambos toman como punto de partida para pensar la muerte nos sonríe; la misma sonrisa que ellos advirtieron de este cráneo que vaya  saber desde donde les sonríe. En las fotografía de Augusto de sus hijos y su mujer, en los músicos de León, vemos  mas allá de sus tomas de posición para evidenciar su  continúa experimentación con nuevos materiales que lo vuelven a la reflexión sobre los limites del arte, cauce central por donde se desarrollan sus múltiples preocupaciones.

11891099_10207426909217081_4383055085893146236_n

Superar el prejuicio ante la obra de León nos permite descubrir al hijo, al hombre, al padre, al ser humano que fue realmente su verdadero punto interés a lo largo de su intensa vida. Me atrevo a pensar que su legitimación fue casi una excusa para poder algún día volver nuestra mirada sobre el gran legado de su padre, que por convicciones renacentistas en un siglo de radicales vanguardias paso desapercibido y  casi negado por la historia el arte.

Marcela López Sastre / co-curadora de la muestra